Morelia, Michoacán.- Verónica Huante Parra, una valiente joven víctima sobreviviente de violación, lleva más de dos años luchando por justicia en la Fiscalía de Michoacán y tribunales contra su presunto agresor, Alejandro N., quien ha obstaculizado el proceso con diversos recursos jurídicos.
La audiencia intermedia se pospuso por segunda vez debido a la ausencia del defensor, lo que ha generado un clima de impunidad que duele a Verónica y su familia como una herida abierta.
La joven denunció los abusos ocurridos en Morelia, donde Alejandro N. aprovechó su cercanía con la familia, ya que era la pareja sentimental de la madre de Verónica en ese momento, cuando ela tenía apenas 9 años.
El proceso ha sido un calvario para Verónica, con dilaciones, audiencias canceladas y un sistema que parece favorecer al imputado. La jueza dio 24 horas para justificar la ausencia del defensor, y si no, podría nombrarse un defensor de oficio. Verónica teme que jueguen con el tiempo y que el caso se prolongue indefinidamente.
«¿Cómo es posible que yo tenga que estar viniendo a audiencias cuando ni siquiera se llevan a cabo? Es tiempo, es esfuerzo, es el estar viéndolo a cada rato en cada audiencia», expresó Verónica, quien se siente revictimizada en cada encuentro con su presunto agresor.
La joven tendrá que esperar un mes hasta el 12 de enero del 2026 para reanudarse el caso, tiempo que se acumula a los más de dos años que han pasado desde que inició el procedimiento. A pesar del cansancio y la sensación de estar acorralada, Verónica ha decidido no desistir y llegar hasta las últimas consecuencias.
«Una como víctima hay veces que quiere desistir del caso porque no veo una salida. Me siento acorralada pero digo ya hice lo más difícil en estos momentos y no me voy a echar para atrás hasta que se haya condenado hasta que haya una sentencia», cerró Verónica con determinación.