ENTREVISTAS
Adán Figueroa: La mente creativa que lleva 9 años revolucionando iStrategy
Publicado
hace 1 año,el
Adán Figueroa estaba por terminar la universidad, llegó a la consultoría política casi sin buscarlo, gracias a que una amiga lo invitó a sumarse a un proyecto. Lo que empezó como un “¿por qué no intentarlo?” terminó siendo mucho más: encontró un lugar donde podía poner toda su energía, ideas y ganas de hacer algo distinto. Aprendió que, con buena estrategia y comunicación, se pueden armar causas, apoyar líderes y realmente cambiar las cosas. Desde entonces, la consultoría política se volvió su pasión y su camino profesional.

¿Cómo empezaste en el mundo de la consultoría política?
Cuando empecé en la consultoría política, estaba por terminar la universidad, con esa mezcla de ilusión y hambre por transformar el mundo. Ingresé casi por casualidad: una compañera me invitó a participar en un proyecto, y sin imaginarlo, ese simple «vamos a intentarlo» cambió por completo el rumbo de mi vida.
Ahí encontré no solo una vocación, sino un espacio donde pude canalizar mi energía, mis ideas y mi compromiso. Fue el punto de partida para descubrir que desde la estrategia y la comunicación se pueden construir causas, fortalecer liderazgos y transformar entornos. La consultoría política me dio propósito y dirección profesional.
¿Cuál ha sido la campaña o proyecto más desafiante en el que has trabajado?
Yo creo que todas las campañas son desafíos que tenemos que superar, evidentemente hay algunos que son más sencillos que superar que otros pero creo que el desafío más complicado es ganar la confianza de nuestros clientes, que acepten nuestras sugerencias y que se den cuenta que son para su bienestar y crecimiento. Que sean pacientes y que se den cuenta las estrategias no funcionan por arte de magia, requieren tiempo y paciencia.
No podría decirte quién fue el más complicado, pero si que todos y cada uno de mis clientes han terminado por confiar en mi y en mi equipo…
¿Qué cualidades cree que debe tener una estratega política?
Sin duda alguna, el amor por lo que hacemos. La estrategia política no es una tarea mecánica ni rutinaria; requiere vocación, pasión y un profundo compromiso con las causas que representamos.
También es indispensable una dosis de paciencia, ya que los procesos políticos no siempre avanzan al ritmo que quisiéramos. De la mano con esto va la tolerancia, tanto para gestionar la diversidad de ideas dentro de un equipo como para lidiar con las tensiones y presiones propias del entorno político.
La resiliencia es otra cualidad clave: saber adaptarse, levantarse después de una derrota o redireccionar una estrategia cuando las circunstancias cambian.
A esto se suma la creatividad, que es vital para innovar, comunicar con eficacia y encontrar soluciones diferentes a problemas complejos.
Finalmente, ningún estratega político puede lograr grandes cosas sin un gran equipo que lo respalde. La estrategia no es un trabajo individual: requiere colaboración, escucha, intercambio de ideas y una sinergia constante. Rodearse de personas talentosas, comprometidas y diversas es tan importante como cualquier otra habilidad personal.
¿Qué elementos consideras indispensables para una campaña electoral exitosa?
Lo primero es tener una súper buena comunicación con tu cliente, si desde el principio no hay claridad, si no te dicen lo que piensan, lo que sienten o lo que quieren lograr, es muy difícil construir algo sólido. Y esto va de la mano con la confianza, porque si no confían en ti como estratega, no van a soltar ni ideas ni decisiones importantes. Y ahí, pues simplemente no hay forma de avanzar bien.
También se necesita disposición de ambas partes. O sea, que tanto tú como estratega, como la persona candidata y su equipo, estén abiertos a probar, a corregir, a trabajar en conjunto. Nada de “yo siempre tengo la razón” o “así lo hemos hecho siempre”, porque eso mata cualquier posibilidad de innovar. Las campañas necesitan ser dinámicas, porque lo que hoy funciona, mañana puede que ya no.
Otro elemento clave es tener datos y métricas reales. No se puede andar adivinando o tomando decisiones por “corazonadas”. Necesitas encuestas, focus, análisis digital, todo lo que te ayude a entender qué está pasando allá afuera y cómo está recibiendo la gente tu mensaje. Y con esa información, ir ajustando lo que sea necesario, sin miedo.
Y bueno, la creatividad… es básica. Pero no creatividad solo por verse bonito o llamar la atención. Tiene que estar bien enfocada a los objetivos, a lo que realmente quieres que la gente sienta, piense o haga. No se trata de hacer campañas virales nada más por tener likes, sino de conectar con las personas de forma auténtica y estratégica.

¿Tiene alguna rutina o filosofía que te guíe en el trabajo del día a día?
La comunicación política es estresante y algo que ha cambiado mi vida es meditar todos los días, podemos transformar nuestra realidad y salud cambiando nuestros pensamientos y patrones emocionales a través de la meditación.
Las meditaciones largas y profundas me ayudan a desprogramar patrones negativos y a crear nuevas realidades, cambio la forma en la que pienso, siento y actúo, evitando quedar atrapado por el entorno o las circunstancias.
¿Qué consejo le daría a alguien que quiere iniciarse en esta profesión?
Si decides entrarle al ruedo hazlo con pasión, con coraje y convicción, no tengas miedo, confía en ti, en tus capacidades, ten la mente, los ojos y los oídos abiertos. Y lo más importante, no te conformes, siempre busca más.
¿Cuál es el mayor aprendizaje que ha tenido en su carrera?
La lealtad es una calle de doble sentido; si la das, la recibirás de vuelta.
Recomiéndanos unas series sobre política, ¿Cuáles y por qué?
Hay varias que valen muchísimo la pena, pero estas tres son imperdibles:
- Scandal: Es buenísima para entender el detrás de cámaras del poder, las crisis políticas, el manejo de imagen pública y cómo se toman decisiones en momentos de alta presión. Además, Olivia Pope es un personajazo: estratega, fuerte y brillante.
- House of Cards: Esta serie muestra el lado más crudo y calculador de la política. Intrigas, traiciones, ambición sin límites… Te hace reflexionar sobre hasta dónde puede llegar alguien por el poder. Es intensa, pero muy reveladora.
- Succession: Aunque no es política en el sentido tradicional, muestra perfectamente las dinámicas de poder, las luchas internas, la comunicación estratégica y cómo los intereses familiares y económicos se entrelazan con lo político. Tiene diálogos brutales y mucha inteligencia detrás.
Cada una, desde su estilo, te da una mirada distinta sobre el poder, la estrategia y la toma de decisiones. Súper recomendadas.
¿Qué te gustaría cambiar del mundo de la política desde tú rol como estratega?
La confianza de los ciudadanos en los políticos, eso es algo que debemos construir con estrategias, buena comunicación pero principalmente con acciones, principios y liderazgo, hacer política es algo permanente no se limita a campañas electorales.

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¡Justo estamos de aniversario! Parece increíble, pero ya pasaron 9 años desde que nació iStrategy. Todo empezó como un sueño medio loco que traía en la cabeza, algo que me emocionaba muchísimo y que, poco a poco, fue contagiando a quienes hoy forman parte de mi equipo. No fue algo planeado al milímetro, fue más bien una mezcla de ganas, intuición, muchas ideas y, sobre todo, la necesidad de crear algo propio, algo con propósito.
Desde entonces, ha sido una montaña rusa, como todo en la vida. Hemos tenido momentos increíbles, campañas que nos llenaron de orgullo, clientes con los que conectamos de verdad… pero también momentos difíciles, tropiezos, errores, aprendizajes a la mala. Lo bonito es que todo eso nos ha hecho crecer. Nunca nos hemos quedado tirados, al contrario: cada obstáculo ha sido una oportunidad para ajustar, repensar y seguir.
Lo que siempre ha sostenido a iStrategy es una mezcla de creatividad, estrategia, confianza y un montón de corazón. Y, por supuesto, el equipo, que para mí es lo más valioso. Son personas talentosas, comprometidas, y con una energía que me inspira todos los días.
Hoy, 9 años después, seguimos con la misma intención con la que empezamos: no detenernos, seguir soñando en grande, adaptarnos, proponer y construir proyectos con impacto real. Y si algo hemos aprendido en todo este tiempo, es que cuando hay pasión y equipo, lo demás se va resolviendo.
