Morelia, Michoacán.- Jesús Mora González, dirigente estatal de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en Michoacán, hizo un llamado enérgico a todos los gobernadores del país, no solo a los afiliados a la Cuarta Transformación (4T), para que cierren filas con la presidenta Claudia Sheinbaum en la defensa de la soberanía, la patria y la nación, especialmente ante el contexto de las tensiones internacionales y la situación en Venezuela.
El planteamiento surgió a raíz de una consulta periodística que contrastó la unidad observada en el pasado, como durante las amenazas arancelarias de Donald Trump —cuando los 32 gobernadores apoyaron a la entonces jefa de Gobierno—, con la actual situación, donde solo los mandatarios de la 4T han manifestado su respaldo a la postura presidencial.
Mora González fue claro al señalar que la coyuntura actual está revelando las verdaderas posturas políticas de los actores locales. El líder de MORENA en Michoacán señaló que el reciente suceso en Venezuela «ha quitado muchas máscaras y ha mostrado el rostro de aquellos políticos que tienen una afinidad con el intervencionismo y quienes no».
Subrayó que las declaraciones públicas de legisladores, senadores y gobernadores están dejando en evidencia su alineación política en temas sensibles para la nación. Mora González insistió en la necesidad de una postura firme e innegociable por parte de todos los representantes populares, independientemente de su afiliación partidista. «
La defensa de la dignidad y la soberanía nacional no está sujeta a ningún tipo de negociación. Tenemos que ser firmes y congruentes, sobre todo quienes militamos en Morena», afirmó categóricamente el dirigente, marcando una línea divisoria entre quienes defienden la autonomía nacional y quienes podrían ser percibidos como permisivos ante la injerencia externa.
Finalmente, el dirigente estatal de MORENA concluyó que la ciudadanía está atenta y no pasará por alto estas posiciones. Aseguró que el pueblo, hoy más informado, sabrá evaluar el comportamiento de cada político en momentos cruciales para la soberanía mexicana. El mensaje subyacente es que la defensa de los principios nacionales debe trascender las divisiones partidistas, exigiendo una unidad transversal que no se ha materializado completamente en este episodio.