Luego de que Pío López Obrador interpusiera un recurso legal para frenar las investigaciones en su contra, el presidente López Obrador aseguró que debe aplicarse la ley como con cualquier ciudadano, aunque es trate de su hermano. «Que sean los jueces los que decidan», anunció esta mañana de jueves.
En su conferencia matutina, el mandatario fue enfático en que en su gobierno ya no existen el influyentismo, el nepotismo o el amiguismo: «Ninguna de esas lacras de la política existen ya en este Gobierno. Yo ya no me pertenezco. No le voy a fallar al pueblo», aseguró.
Sin embargo, evitó profundizar en el tema. «No me meto en eso», dijo, insistiendo en que las autoridades de justicia son autónomas y no intervendrá en el tema.