Derivado de las recientes notas que han aparecido en algunos medios respecto de la legalidad de la asamblea del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes, llevada a cabo el 24 de octubre del 2020, me permito aclarar imprecisiones, infundios y un claro desapego a la realidad.
Mi participación en este evento fue asistir como un miembro más del CCEA, y en mi calidad de candidato, poner a consideración de la asamblea mi proyecto de trabajo, el cual fue avalado legalmente en votación por 14 de los 27 organismos presentes.
Se comenta que los presidentes de CANACAR y CMIC promovieron un recurso para invalidar la asamblea. Sin embargo, cabe hacer mención que ambos instalaron la misma, actuando el prime- ro en su calidad de vicepresidente ejecutivo, haciendo las veces de presidente por ausencia del titular y el segundo en su calidad de secretario y sometieron a votación la orden del día y diversos acuerdos en los que ellos mismos emitieron su voto en diversas ocasiones y, desde luego, al momento de elegir al nuevo titular del CCEA y en donde los 27 organismos presentes hicieron valer su derecho y manifestaron su preferencia.
Posterior a que el recuento de votos no favoreció al candidato que ellos impulsaban, se preparó una impugnación por escrito fechada el 21 de octubre pasado, es decir 3 días antes de que se celebrara la asamblea, sin embargo, no fue presentada sino hasta que su candidato no obtuvo el triunfo. Cabe entonces preguntarse: ¿La asamblea sí y solo sí podía ser válida si triunfaba su proyecto?
Se instala legalmente, se participa en ella, se promueven acuerdos y se vota, pero si el resultado no me fue favorable ¿entonces impugno?.
Sin duda ha calado hondo en algunas personas que, después de décadas participando en diver- sas administraciones no se haya contemplado su incorporación al comité directivo.
En las democracias como la nuestra, en los deportes y en la vida se gana y se pierde y ellos no han sabido hacerlo y asimilarlo.
En estos momentos en que nuestro estado y el país pasan por complejas situaciones en materia de salud, económica y preservación de empleo, los esfuerzos de los organismos miembros del CCEA deberían estar enfocados en trabajar conjuntamente y buscar incidir de manera positiva para atenderlos, no generando divisiones inútiles con fines personales.
Raúl González Alonso
Presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes