Apatzingán, Michoacán.- El legislador local Reyes Galindo Pedraza emitió un vehemente llamado para que los encuentros solemnes del Congreso de Michoacán sean reorientados y restituidos a la población, tras la controvertida jornada conmemorativa de la Primera Constitución de Apatzingán celebrada el 22 de octubre.
El diputado deploró que la estructura actual se distancie de la sociedad, transformándose en una práctica interna y hermética, incluso cuando se lleva a cabo fuera de la capital, Morelia.
Galindo Pedraza, también miembro de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), censuró que estas convocatorias, ideadas para aproximar la labor legislativa al interior del estado, culminen como actos exclusivistas y carentes de relevancia popular. Enfatizó que el cerco y los controles de seguridad impuestos en Apatzingán restringieron el acceso de los ciudadanos, desvirtuando el verdadero propósito de la efeméride.
«Yo les decía a mis compañeros diputados que esta sesión no es del pueblo, están nuestros asesores, los trabajadores del Congreso, pero no hay nada de popular, nada de pueblo aquí. Da lo mismo que sesionemos encerrados allá en Morelia, a que vengamos al interior del Estado en una fecha tan emblemática como lo es el 22 de octubre, para conmemorar esta primera constitución y de todos modos vamos a estar a puerta cerrada y la gente que de verdad debe de conmemorar, está afuera. A mí me parece que es un error grave».
Argumentó que el formato vigente es un «simulacro» y exigió una transformación categórica. «Tiene que cambiar el formato completamente de las sesiones y el Congreso tiene que hacerse popular eminentemente», puntualizó Galindo, quien subrayó que la meta primordial debe ser concentrarse en las problemáticas cruciales de Michoacán, como la seguridad pública, en vez de incurrir en el aprovechamiento político.