Publicado
hace 5 años,el
El PRD dice: nos vemos después de la revocación. Ahora sí que, como reza el refrán: andamos arando, dijo la mosca, arriba del buey.
¿Qué representa hoy el PRD? Que está en proceso de extinción. Es, simplemente, la puerta de acceso a la derecha de quienes son vergonzantes y no quieren asumir que son de derecha. Porque el PRD tiene de izquierda, nada, nada. Ya traicionó toda su historia.
Y aquí la oposición, sobre todo, Acción Nacional viene a decirnos que queremos controlar el órgano electoral.
A las pruebas me remito. La legislatura pasada elegimos cuatro consejeros electorales, teniendo mayoría. Todos son de derecha. No, tienen nada que ver con nuestro movimiento.
Se hizo un proceso donde se buscó fortalecer la independencia y la autonomía de quienes integraran este órgano electoral. Y el órgano electoral tiene de autonomía solo, frente al pueblo, esa posición. Está sirviendo a Acción Nacional.
Cuando se presenta aquí a discusión este tema, es para parar la facciocidad de ése órgano electoral; es para exigirle que respete el marco legal existente, es para fortalecer un proceso democrático popular que, habría que explicarles a mis compañeros de la oposición que, si no revocas, ratificas.
Si la gente vota, en su mayor parte, por no revocar el mandato, está ratificando el mandato del gobernante.
Y por primera vez en la historia de nuestra patria, damos el paso del pueblo pone, el pueblo quita. De que sea un ejercicio popular el que determine la permanencia de un político que, además, fue elegido por seis años y que tiene la humildad de decirle al pueblo: a ver, estoy haciendo la tarea de manera incorrecta o insuficiente, pues ustedes pueden revocarme el mandato.
Y la oposición, valga la redundancia, se opone. Y la oposición descalifica. Bueno, aquí cuando se aprobó esa reforma constitucional, los paniaguados vinieron a decir a tribuna que el compañero Presidente se quería reelegir. ¡Es el colmo de la esquizofrenia política! Cuando lo que se estaba planteando, era la posibilidad de revocarle o no el mandato a la mitad de su gobierno.
Vino aquí Lorenzo Córdova a pedir, a chantajearnos que quería tres mil 900 millones para hacer la consulta. Y se olvida que nos pidió mil 900 millones de pesos adicionales para otra hipotética consulta inexistente. Y que, al negarle este derecho, como aquí lo planteó nuestro compañero de Morena, ahora nos han llevado de ocho mil a 29 mil pesos, el costo de las casillas.
Reitero, que ha insistentes denuncias de quienes están recibiendo sus nuevas credenciales de elector, que les están diciendo que no podrán participar en la consulta del 10 de abril.
¿Qué le pido yo a la oposición? Pues le pido peras al olmo, les pido que sean decentes, que argumenten con verdad, que sean una oposición dura, pero que dejen de intrigar y de tergiversar.
Ahora resulta que, dar una rueda de prensa, todos los días, de cara a la nación, donde los periodistas pueden preguntar con absoluta libertad, es uso de recursos públicos.
Y ahora resulta que, responder a todas las campañas de odio, de intriga y de descalificación, es ataque a la libertad de expresión.
No aceptaban los presidentes surgidos del PRI y Acción Nacional que un solo periodista le hiciera una pregunta que el presidente no conociera. Y todos los días, desde que empezó el mandato del compañero Presidente, está de frente, a todos los periodistas y de frente a la nación, informando del estado que guarda los asuntos públicos de la nación.
Nunca había habido un ejercicio de transparencia, de claridad, de cara a la ciudadanía como el que está haciendo el compañero Presidente.
Y a pesar de que tienen el control de la inmensa mayoría de los medios masivos de comunicación, hasta ese ejercicio, de verdad, les pesa y quisieran acallarlo, quisieran silenciarlo y quisieran que nosotros no hiciéramos también la tarea de quehacer político que nos corresponde como legisladoras y legisladores.
Desde aquí le digo a Lorenzo Córdova: ¡ya basta de tu facciocidad! Desde aquí le digo a su monaguillo, Ciro Murayama: ¡ya basta de tu parcialidad!
Desde aquí les digo que no nos van a detener, que no nos van a intimidar y que vamos a seguir sirviendo a la patria.
Termino con un pronóstico muy claro: 2024 les volveremos a ganar la presidencia y 2030 y 2036 y 2042.
Lástima que mis ojos ya no verán esto, por mi provecta edad, pero algunos de los triunfos subsiguientes, sí los disfrutaremos. Y ahí los invitaremos porque también son mexicanas y mexicanos.