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hace 4 años,el
“La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz”. Thomas Mann
Quiero razonar mi voto en contra del presente dictamen, toda vez que no estoy de acuerdo en ampliar hasta el año 2028 el plazo para que la participación del Ejército y la Marina continúen en operativos de seguridad ciudadana.
Es muy triste y un insulto para los Mexicanos que quien un día utilizó como bandera de campaña el hecho de regresar a los militares a sus cuarteles, una vez que llegó a la Presidencia de la República, esté proponiendo que la Guardia Nacional forme parte de las Fuerzas Armadas, lo cual tiene como resultado la clara militarización del País y no por uno o dos años, sino por 6 años más.
Y aunque respeto y admiro en todo momento las fuerzas armadas mexicanas, el perfil de los militares no es adecuado para labores civiles, los militares están entrenados para la guerra. Las reglas de la democracia no aplican en el Ejército y las reglas del Ejército no son buenas para la democracia. Lo dice sabiamente el dicho: “zapatero a tus zapatos”.
Que los militares ocupen cada vez más espacios civiles como la construcción de aeropuertos, trenes, el control de las aduanas, solo por mencionar algunos, es muy peligroso para los mexicanos y un retroceso para nuestro país, quiero externarles por qué.
Las Fuerzas Armadas, tienen el encargo de velar por la seguridad nacional, que se refiere a proteger nuestra soberanía ante amenazas bélicas del exterior y proteger nuestro orden constitucional, nuestra soberanía. Eso es muy diferente de la seguridad pública, que es mantener el orden público, salvaguardar la vida, el patrimonio y las libertades de los mexicanos ante amenazas internas; tal parece que los mismos ciudadanos nos hemos convertido en enemigos de nuestra propia Patria, que nuestro Presidente en vez de protegernos a nosotros como ciudadanos, él se está protegiendo de nosotros, como si fuéramos el peor enemigo de México.
Compañeras y compañeros legisladores, no solo se están violando Tratados Internacionales, los militares tienen leyes que son incompatibles con los mandatos civiles y eso provocara más caos y desorganización en el país.
Quiero mencionarles que, según datos del Sistema Nacional de Alerta de Violación a los Derechos Humanos de la CNDH, hasta principios de julio de este año, sumaban 2,020 quejas ante este organismo, en contra de la Guardia Nacional y del ejército.
Cifras que demuestran que los elementos de las fuerzas armadas no están capacitados para tratar con civiles, sino por el contrario, los soldados están entrenados para abrumar a un enemigo en situaciones de guerra, haciéndolos incapaces de estar en estrecho contacto con civiles.
Compañeras y compañeros, no seamos omisos ante la gravedad de avalar una reforma irracional, pues el presidente quiere ir mucho más allá, no sólo quiere al ejército en labores de seguridad que no le corresponden, también les está entregando todo tipo de labores civiles como construir y administrar grandes obras de infraestructura (como aeropuertos, carreteras y ferrocarriles), administrar las aduanas, ejecutar campañas de vacunación, labores educativas, entre muchas otras.
De acuerdo con académicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), en 2021 las fuerzas armadas operaron 246 funciones civiles que en 2006 no les correspondían, de las cuales, en 140 no brindan información sobre su presupuesto. Esto significa que además se están realizando tareas sin que se pueda hacer una evaluación del gasto que implican, lo cual va en contra de una regla de oro en democracia: la transparencia.
Hoy el presidente le está dando la vuelta a la Ley, utilizando las Fuerzas Armadas a su antojo, pues recordemos que él es su jefe supremo y le deben en todo momento obediencia absoluta.
El hecho de que se establezca que ahora la Guardia Nacional, pasará a formar parte de las Fuerzas Armadas, es una clara y fallida estrategia en materia de Seguridad que ha tenido el Presidente de la República durante sus primeros 4 años de Gobierno.
Además de los razonamientos arriba referidos, no puedo dejar de lado el hecho de que resulta muy extraño, por decir lo menos, que el presente dictamen refiere en el antecedente segundo, que la Comunicación que contiene la Minuta que se pretende validar, le fue turnada a la Comisión de Puntos Constitucionales, vía Presidencia de la Mesa Directiva el 24 de octubre, es decir antier, hace 48 horas, y nuestra Ley Orgánica refiere que son precisamente 48 horas al menos las que debe de tener de publicidad un dictamen, ¿cómo es posible que estemos discutiendo este dictamen que no tiene ni 48 horas de haber sido aprobado en la Comisión respectiva?
Como Diputada Local de Acción Nacional, estoy y estaré siempre a favor de la democracia, de la legalidad y de nuestros ciudadanos, porque los mexicanos, no somos enemigos del pueblo, al contrario, somos amigos del pueblo y estamos para apoyarnos.
¡No a la militarización del país! La seguridad, la paz y la tranquilidad de las y los Mexicanos, deben garantizarla policías civiles, bien entrenados y bien pagados.