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hace 1 año,el
Entre hoteles de lujo en Tokio, nexos con el crimen organizado y escándalos que parecen sacados de una serie de Netflix, Morena enfrenta su peor tormenta digital. Según un análisis de BOLD, el 53% de la conversación nacional en redes sociales sobre el partido es negativa, y el termómetro político está al rojo vivo.
¿Qué es lo que más suena?
¿Dónde está más fuerte la conversación?
¿Y quién está hablando?
Lo más interesante es que el 72% de la conversación es ciudadana. Es decir, no son solo medios o líderes de opinión: es la gente opinando, debatiendo, y exigiendo respuestas. El resto, 28%, viene de cuentas oficiales de medios e institucionales. Con más de 48 millones de personas impactadas, han sido unos días que no pueden ser minimizados en los cuartos de guerra de estrategia y comunicación.
¿Y ahora qué?
La conversación digital no perdona, y Morena parece estar perdiendo el control narrativo. El problema no es sólo la cantidad de menciones negativas, sino su contenido: crimen, cinismo, censura y falta de liderazgo.
El partido que prometió ser distinto hoy se ve atrapado en las mismas prácticas del viejo régimen, con una diferencia clave: ahora la opinión pública se multiplica en redes sociales en cuestión de segundos.
¿Qué sigue?
Si Morena no actúa con inteligencia digital y estrategia de contención, estas crisis pueden darse más seguido y afectar al partido oficial rumbo al 2027.
En Conclusión:La narrativa ya no se escribe en el escritorio de un vocero, sino en el pulso constante de las redes. Morena, que supo conquistar el algoritmo, hoy debe aprender a gobernar en medio de la tormenta. Porque en política digital, lo que no se contiene, se propaga.
Análisis por Rodrigo Daniel y Marco González de BOLD