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hace 1 año,el
Iván Gamboa Song comenzó su carrera en la consultoría política desde la práctica: haciendo campañas. Con más de 100 proyectos en su trayectoria, afirma que la experiencia real supera cualquier formación académica. Su «súper poder» es atraer a políticos con mentalidad ganadora, aquellos decididos, sin excusas y con hambre de victoria.
Para Iván, cada campaña es igual de desafiante porque siempre está en juego el futuro político de alguien que ha confiado en su equipo. Considera que un buen consultor debe ser un animal político, con visión estratégica, habilidades comunicativas, capacidad de observación y una profunda comprensión del entorno social.

¿Cómo empezaste en el mundo de la consultoría política?
Empecé precisamente haciendo campañas, es la única forma de comenzar y desde entonces toda mi vida profesional me he dedicado a impulsar proyectos políticos desde la perspectiva de la consultoría.
Después de haber participado en más de 100 proyectos políticos, sé muy bien que ninguna escuela, ningún libro, ningún curso, ninguna serie te enseña a ganar una elección, mucho menos a formar un equipo potente o a atraer políticos ganadores.
De hecho, ese es mi súper poder, el don de atraer políticos ganadores. Que va más allá de ganar o perder elecciones. Un político ganador es el que está decidido, el que no tiene miedo, ni busca pretextos, sino que hace todo lo que se necesita para alcanzar un objetivo y esos son personajes a los que disfruto acompañar. Con los de mentalidad perdedora, no voy ni a la esquina.
¿Cuál ha sido la campaña o proyecto más desafiante en el que has trabajado?
Todos. No existe uno mejor que otro, en cada proyecto está en juego el futuro político de quien nos brinda su confianza. Y si para ellos no hay nada más importante que esa elección, para mí tampoco.
¿Qué cualidades crees que debe tener un buen consultor político?
Entendedor social, animal político, visión estratégica, gran comunicador, observador, contundente… e insisto: animal político. 9 de cada 10 decisiones que se toman, son políticas, quien solo entiende de métricas, no sirve.

¿Qué elementos consideras indispensables para una campaña electoral exitosa?
Candidato, grupo, dinero, equipo y talento. En ese orden.
Y por supuesto, mantenerse lejos de los “genios”, de las “fórmulas mágicas”, de las “tendencias” y de la simulación.
¿Tienes alguna rutina o filosofía que te guíe en el trabajo del día a día?
Mi modelo de trabajo es ser analítico, consejero, estratégico, operador y también ser un consultor presente.
La esencia de la campaña está en la propia campaña y así he desarrollado un esquema con presencia real en las reuniones, en las giras, en los espacios en medios, en las comidas… muy cerca de los candidatos e incluso de sus familias.
Todos los proyectos en los que participo, los encabezo personalmente con la pasión y el pragmatismo que me caracteriza. Ese es uno de mis sellos.
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere iniciarse en esta profesión?
Que se dedique a otra cosa. Este no es un trabajo para cualquiera.
¿Cuál es el mayor aprendizaje que has tenido en tu carrera?
Que la mejor campaña siempre es la que viene.
Recomiéndanos unas series sobre política, ¿Cuáles y por qué?
The ides of march y Our brand is crisis, son dos películas verdaderamente extraordinarias que definen muy bien los entornos y retos del consultor.
¿Qué te gustaría cambiar del mundo de la política desde tú rol como consultor?
Nada, a los consultores solos nos toca obtener el poder, mantenerlo o desestabilizarlo. Todo lo demás le corresponde a los políticos.
¿De que trata sufragio consultores ?
Somos un gran equipo que diseña y opera campañas y comunicación de gobierno; todo lo que caiga en esa cancha lo hacemos y lo hacemos muy bien.
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